Hablamos de versiones, traducciones y traiciones en la música pop, y es que, si hay algo que nos emociona es que nuestros coralistas compartan su sabiduría con nosotros. En este zoomito dos filólogos y una traductora se unen para destripar grandes versiones de la historia; al haber utilizado muchas grabaciones de muestra no podéis ver el contenido completo en video, pero hemos recopilado toda la información para que podáis disfrutar de esta locura tanto como nosotros.

Gracias a Esperanza Vinagre, Diego Manzano y Andrés Cotarelo por su investigación y por todo lo que nos han aportado. ¡Vamos allá!

El ejemplo clásico de una traducción infame es «Please Please Me», que aquí adquirió un nuevo sentido a través de «Por favor, yo», perdiendo el filo sexual del juego de palabras de Lennon. Please Please Me es el álbum debut de la banda británica de rock The Beatles, lanzado el 22 de marzo de 1963,  en español: «Por favor, compláceme»

Sobre el significado de la letra de la canción, algunos la vieron como más atrevida de lo que al principio parecía. Para el crítico musical Robert Christgau, ciertas frases se referían claramente al sexo oral, especialmente el verso «You don’t need me to show the way, love» («No me necesitas para mostrarte el camino, mi amor») y el verso «Please please me, oh yeah, like I please you» («Compláceme, oh, sí, como yo te complazco a ti»).​ Lo mismo opinó Tim Riley, que la llamó «la primera canción pop sobre el sexo oral». Sin embargo, aunque Lennon habría de deslizar a menudo insinuaciones sexuales en sus canciones posteriores, parece que aquí no fue de forma voluntaria. Los Beatles en todos los casos siempre negaron este sentido

Alfredo Rosso, pionero del periodismo de rock en Argentina y melómano consumado, conoció la cocina de las traducciones surrealistas y más de una vez vivió de cerca los efectos de la censura. «Era muy común que los discos en los 60 salieran con un comentario, como sucedía con los primeros álbumes de Los Beatles y Los Rolling Stones. Eso lo hacía un traductor, pero cuando se dejó de realizar ese trabajo nadie iba a molestar a un profesional para que le tradujera diez títulos de canciones, entonces comenzaron a hacerlo los propios encargados del departamento internacional ayudados de un diccionario. Ahí empezaron los problemas», explica Rosso. «Hay traducciones como Mean Business del grupo The Firm, la banda que formaron Paul Rodgers y Jimmy Page de mediados de los 80. «Mean» quiere decir «malvado» en una de sus acepciones y la canción podía traducirse como «Un negocio sucio» o «Un negocio malvado», pero ellos lo tradujeron «Significa negocio» (Sería meanS business)

En este caso la censura toca un tema musical de la mítica película El Mago de Oz de 1939. Pero la censura no llegó hasta 2013. ¿Y cómo puede ser que el tema sea censurado con la friolera de 74 años de diferencia?.

El tema es la celebración de los habitantes del mágico mundo de Oz ante la muerte de la malvada bruja del este. Hasta ahí nada malo, ya que son personajes ficticios. Pero el tema fue promovido a través de redes sociales en toda una campaña viral 2 días después de la muerte de la primera ministra de Reino UnidoMargaret Thatcher. Consiguiendo sonar en todas las radios a petición popular, siendo el segundo tema más vendido y escuchado en todas las listas de Reino Unido. Algo que no hizo mucha gracia. Como resultado la BBC acabó prohibiendo la emisión del tema.

Traducciones en la música ligera

En el ámbito de la música ligera, la traducción o el versionado de canciones en otro idioma es una práctica que estuvo muy de moda sobre todo en la segunda mitad del siglo XX. En las últimas décadas, y coincidiendo con el cambio en los hábitos de consumo de música, esta práctica ha ido cayendo en desuso hasta casi desaparecer.  Pero, ¿qué motivaciones o intereses se esconden detrás de la traducción o el versionado de una canción? Principalmente, la motivación viene dada por la propia industria musical y sus mecanismos de negocio, aunque no siempre:

  • Dar a conocer a un cantante en otro país mediante la adaptación de todo o parte de su repertorio al idioma local
  • Promocionar a un cantante doméstico a través de una versión de un éxito internacional, para aprovechar el tirón
  • Por amor al arte, ¿por qué no? En ocasiones, no hay más motivo que tener ganas de hacerlo

Pero traducir o adaptar una canción a otro idioma no es tan sencillo como pudiera parecer. No se trata de trasladar la letra, palabra por palabra, al idioma de destino, sino que más bien es un proceso de creación de un tema nuevo, que no siempre coincide -o tiene por qué coincidir- en fondo y en forma con el original, y que conlleva tener en cuenta factores como la métrica, la musicalidad o incluso la fonética del idioma en que se versiona. Eso por no hablar de la música que se integra en formatos audiovisuales, como el cine o el teatro, que es capítulo aparte. Aquí nos limitamos al ámbito de la música ligera.

Veamos algunos ejemplos de cómo se han trasladado al español algunos éxitos internacionales. Al lector dejamos la suerte de valorar la fortuna o el acierto del asunto.

Algunos autores estimaron conveniente no alejarse demasiado del original en la letra, la música, o ambos (si bien es cierto que, en algún caso, la autoría del tema original y de la versión recayó en la misma persona):

Little Arrows (Leapy Lee) VS Las flechas del amor (Karina):

 

The Power of Love VS Si tú eres mi hombre (Jennifer Rush):

La mauvaise réputation (George Brassens) VS La mala reputación (Loquillo):

Mientras que, en otros, ambas versiones del mismo tema no podrían ser más distintas:

The Happening (The Supremes) VS Menuda fiesta (Greta y los Garbo):

Stop! In the Name of Love (The Supremes) VS Stop! In the Name of Love (Vicky Larraz):

America (West Side Story) VS América (Lola Flores y El Pescadilla):

 

Hay que reconocer que, a veces, la música crea extraños compañeros de cama:

Paint It Black (The Rolling Stones) VS Paint It Black (Azúcar Moreno):

Hey Jude (The Beatles) VS Hey Jude (Chayanne y amigos):

Hotel California (The Eagles) VS Hotel California (Gipsy Kings):

 

Y no podemos olvidarnos, por supuesto, de la que tal vez sea la canción más versionada de la historia de la música, My Way, creada por Paul Anka para el lucimiento de su amigo Frank Sinatra pero que, a su vez, es una versión del tema original de Claude François Comme d’Habitude. Anka convirtió la historia del deterioro de una relación en el recorrido de un hombre maduro por la historia de su vida:

My Way (Frank Sinatra) VS Comme d’Habitude (Claude François)

Versiones ha habido muchas, pero aquí os dejamos una de las más conocidas en español y otra a ritmo de rock:

A mi manera (Raphael) – My Way (Piratas):

 

Mención aparte merecen las versiones que lograron mejorar el original del que partían, ya sea por el acierto al adaptarlo al lenguaje, el contexto y el estilo de la época o por haber sabido otorgar a la versión una fuerza y un carácter que, sencillamente, se lleva por delante a su matriz:

Eloise (Barry Ryan) VS Eloise (Tino Casal)

Serenade (Steve Miller Band) – Llamando a la Tierra (M-Clan)

Sin embargo, no solo se han adaptado al español éxitos internacionales, sino que también nuestros temas han sido versionados allende nuestras fronteras. Como muestra para finalizar este capítulo, varios botones:

Make Up Your Mind (The Bystanders) [Mejor (Los Brincos)]

La La (Saint Etienne)

The Girl of Ye-Ye (Zoe and the Stormies) [(La chica ye-yé (Concha Velasco)]

Touch the Wind (Wheeler St James) [Eres tú (Mocedades)]

The Girl from Yesterday (Gigolo Aunts) [La chica de ayer (Nacha Pop)]

20th of April (Oysterband) [20 de abril (Celtas Cortos)]

Clasificando traducciones

Hablando de traducciones, nunca hay que perder de vista que una traducción es una versión de una obra de arte. Por lo tanto, probablemente acabe siendo juzgada en base a su calidad artística, más que su exactitud lingüística (sin ignorar que la lingüística, por supuesto, influye en la calidad artística).

Abracemos pues las licencias artísticas a la hora de traducir, porque si abrazamos el calzador en su lugar, pueden salir auténticos churros.

Dicho esto, una de las reacciones más normales al escuchar una versión traducida es: ¿por qué? ¿qué necesidad había de maltratar así una canción? Porque, no olvidemos, que al escuchar una versión, normalmente tendremos en mente un original respetado y, en algunos casos, grabado a fuego en nuestra memoria. La comparación puede ser muy dura.

En cualquier caso, para indagar sobre los motivos de que alguien versione una canción, creo que podemos empezar clasificando las traducciones, porque resaltarán los motivos si agrupamos las versiones en sus diversas categorías.

Sin ánimo de ser exahustivo propongo algunas etiquetas que no tienen por qué ser excluyentes.

Traducciones clásicas: como los villancicos o canciones tradicionales. Parece poco probable que haya un motivo pecuniario tras estas versiones, probablemente se deban, más que nada, al afan por cantar un tema en el propio idioma.

Ejemplos:

  • Noche de paz compuesta en alemán (alemán, inglés, español, francés, japonés…)
  • Oh, Susana compuesta en inglés (inglés, español, francés, italiano, chino…)
  • Malbrú se fue a la guerra compuesta en francés(francés, español)

Los Beatles & Co.: Versiones de los grandes del pop-rock de los 60/70. Posible motivación: Aprendemos a tocar instrumentos con sus canciones, de ahí que acabemos versionándolos

  • Love me do de The Beatles (original, Los buitres, Les bel cantos)
  • Help de The Beatles (alemán)
  • Love Me Two Times de The Doors (original, Los Shakers)

El clon: los autores que se traducen a sí mismos. Posible motivación: expandir su influencia a otros mercados.

  • Mamma Mía de ABBA (español)
  • Taschenrechner de Kraftwerk (recopilación en varios idiomas)
  • It Must Have Been Love de Roxette (español)
  • Loba / She Wolf de Shakira

La traducción bufa: ¿son realmente traducciones? No respetan la letra: versiones cómicas. Motivación: promoción, de carreras humorísticas que las interpretan.

  • I Still Haven’t Found What I’m Looking For de U2(El Show de Flo)
  • Dragostea Din Tei de O-Zone (Los Morancos)

La mestiza: Incorpora varios idiomas, no necesariamente desde su creación y no necesariamente traducidas. Motivación: ¿Ampliación de audiencia? ¿Apelar a la multiculturalidad?

  • Garota de Ipanema C. Jobim (portugués-inglés)
  • Mentirosa de Mellow Man Ace (inglés-español)
  • King of the Bongo de Manu Chao (inglés-francés)

La hija bastarda: tomando la música se canta con letras distintas. El objetivo: ¿aportar sobre una base que funciona y que al artista le gusta?

  • Comme d’habitude de Claude François (original francés, inglés 1 de F. Sinatra & P. Anka, inglés 2 de D. Bowie)
  • The Rythm of the Falling Rain de The Cascades (original inglés, español)

La hija pródiga: Traducciones que suenan mejor que el original. Motivo ¿Aportar versión personal?

  • Serenade de Steve Miller Band (original, M-clan)
  • God Only Knows de The Beach Boys (original, Charlie García y Pedro Aznar)

La que echó raíces: traducciones que capturan el sentido de una canción y lo trasladan a otro idioma objetivo añadiendo la riqueza cultural de dicho idioma, sin importar la literalidad del original. Motivo ¿Aportar versión personal?

  • Sweet Home Alabama de Lynyrd Skynyrd (original, Siniestro Total)
  • Mrs Robinson de Simon & Garfunkel (original, Porretas)